domingo, 29 de enero de 2017

Borrón.... y cadenetas nuevas.

Desde la última vez que me pasé por aquí han pasado muchas cosas y, sobre todo, el tiempo ha volado.

He dejado mi etapa de paralización laboral y ya llevo cuatro años trabajando, en un terreno que me era totalmente desconocido y con gente maravillosa con la que comparto algo más que el día a día.

Si me lo hubiesen dicho hace cinco años, lo hubiera tachado por loco. Pero la vida es así, imprevisible y sorprendente.

No sólo me he estrenado en el área laboral; también he descubierto una afición que acapara cada segundo libre que el día a día me deja. Más que estrenar, he evolucionado en ella ya que la técnica no me era desconocida. Hablo de los famosos amigurumies, esas criaturas que ahora parecen invadirlo todo y son tan achuchables y dulces como gamberras y macarras quieras que sean.

Empecé con un osito muy simple, pequeñito, el cual me hizo sudar lo suyo. Ahora lo veo y me hace gracia, pero cuando empiezas en algo, todo es cuesta arriba. Lo siguiente fue un Picachu, encargo de mi hijo, un niño por aquel entonces. Y entonces ya me lancé. "A lo loco".





Mirando atrás me llama la atención los problemas que tuve para encontrar patrones en internet. Tal vez no sabía buscar, no había muchos o no sabía mirar. El caso es que tenía poquita variedad. Luego me lancé a comprar algunos patrones más complicados y al ver que era capaz de darles vida.... me fui llenando de confianza.

Ahora no hace falta que busque.... me saltan a la cara sin avisar. Todos los días encuentro algo que me llama la atención. Y me pasa como con los libros: tengo más de los que el tiempo me permite leer.

Esta afición me ha llevado a conocer a gente maravillosa. También me ha regalado momentos muy especiales y, sobre todo, me ayuda a relajarme y cargar las pilas.

He perdido la cuenta ya de todos los Macaquiños (como yo los llamo) que he hecho. Los hay siguiendo patrones, variando algunos, creándolos de la nada.... todo según las indicaciones que me marcan las personas que se los van a llevar.





Es por eso que retomo el blog. Para dejar guardadas las fotos, compartirlas, y tal vez volver a contactar con gente de aquel tiempo con la que charlaba a menudo. Todo será positivo.

Y para empezar fuerte, tengo un sorteo en marcha. Durante el mes de febrero pondré 30 números a disposición de todo aquel que quiera probar suerte. La única condición es hacer una aportación simbólica de 1€ por número escogido, para ayudar en los gastos de envío, ya que el ámbito es todo el territorio español...

Y para que veáis que no es cualquier cosita... aquí dejo alguna foto para abrir boca. Nos vemos en breve.

Esta vez he venido para quedarme.

¿Hay alguien conocido por estos lares?

2 comentarios:

Alijodos dijo...

Pues si hay alguien conocido y muy muy conocido..me encanta esta idea y me alegra muchp que hayas decidido retomar el blog...Un beso grande pececilla...

Ayla dijo...

Tenías que ser tú, cómo no, pececillo, el que se pasara a saludarme por primera vez. Aquí arrancamos con una ilusión. Gracias por la compañía.