domingo, 23 de septiembre de 2012

Sencillez

Mañana es un día especial. ELLA está de cumpleaños. La conocí hace mucho, mucho tiempo, cuando nos cambiamos de barrio y era una de las pocas chicas entre todos los chicos de la pandilla.

Siempre ha sido preciosa, con una sonrisa espectacular y una mirada clara y sincera. Pero lo mejor de todo era su interior. Y lo sigue siendo.

Por circunstancias de la vida, que a veces resulta ser muy puñetera e injusta, se cambió de barrio y los años nos separaron.

Pero mira por dónde, esa misma vida que también llega a ser maravillosa, hizo que nos juntásemos de nuevo de una forma curiosa: uniendo a nuestros niños en el mismo colegio y la misma clase. Y claro, como tenía que ser, volvimos a recuperar la relación, esta vez con más fuerza.

Es muy fácil hacerla sonreír, pero también la he visto llorar. Y sólo por eso, por la confianza que ha depositado en mí al dejarme ver su "parte oscura y triste", me tiene enganchada para siempre. Y lo digo así, sin temor a que el tiempo pase, ni que el sentimiento pase, porque soy de las personas que abre su corazón despacito y con mucha cautela a la gente nueva pero... una vez que se ha abierto, soy incapaz de cerrarlo totalmente.

Y ella ha entrado por la puerta grande. Y me mima, me hace reír, me apoya, aún sin saber exactamente mis problemas, ni mis preocupaciones. Pero está ahí.

Por eso mañana, lunes, que es SU DÍA, he quedado con ella. Expresamente. Porque ahora, de nuevo, la vida nos ha separado otra vez. No nos veremos tanto como antes, pero ahora es diferente; tenemos más medios para no perder el contacto, y por mi parte, al menos, no voy a dejar que suceda.

Quería hacerla sonreír de nuevo, su vida no es fácil. Pero en lo material es difícil darle algo que ella no tenga. Por eso siempre recurro a la sencillez y a la sorpresa en lo que a ella se refiere. Y aquí está mi pequeño regalo, lo más sencillo del mundo:

Una cajita llena de dulzura, como ella, para que la devore en momentos de necesidad

Y unas flores que le recuerden que nuestra amistad siempre estará ahí, fresca, sin necesidad de que las tenga que regar.


Muchísimas felicidades, mi brujita de la suerte. Espero celebrar contigo muchos cumpleaños más, porque, como tú decías el otro día,  "no es que ocupes un lugar muy grande en el mundo, pero en el trocito que te ha tocado, intentas marcar la diferencia"

Y lo consigues, cada día, con creces.

5 comentarios:

LA CASA ENCENDIDA dijo...

PUES A DISFRUTAR ESO TAN BONITO QUE HA SURGIDO. LAS COSAS SENCILLAS SON LAS MÁS BONITAS.
BESICOS MUCHOS.

Juan dijo...

Seguro que le va a encantar el detalle que has tenido con ella, es de muy agradecer ese tipo de cosas. Un besazo.

X dijo...

Qué bonito. Seguro que le llega al corazón. Amistades así hay que conservarlas para siempre. :-)

Yopopolin dijo...

Precioso detalle! esas pequeñas cosas valen mucho más que cualquier regalazo! espero que ahora sí consevéis para siempre vuestra amistad! :)

Ayla dijo...

Ya hemos estado juntas y he podido dárselo. Cuando a alguien se le humedecen los ojos y una sonrisa INMENSA ilumina sus mejillas... es que le ha gustado, verdad? Pues entonces no ha sido eso, ha sido algo más. Me encanta hacer feliz a la gente, aunque sea por un instante, ya que mi parte "hada madrina" sigue latente en algún sitio a pesar de que la vida, a diario, se empeña en demostrarnos que todo eso está desapareciendo.