Por fin se acaba. Es viernes. Atrás queda una semana larga, intensa, llena de reproches, acusaciones, dudas, desconfianza y dolor. Han sido días de meterse dentro de uno mismo, recapacitar, meditar mucho, valorar lo que se pierde, lo que se tiene, lo que se quiere conservar. Decidir si es solo una discusión, un bache, si tiene arreglo, si lo quiero arreglar, si mi actitud es la adecuada, si puedo permitir que me traten de esa forma, si merezco sentirme así como me siento.
Mi burbuja esta vez no ha resistido la embestida, porque esta vez no ha podido rebotarla a tiempo ni con la fuerza necesaria: ha venido desde dentro. Y casi explota. Ha estado a un "tris". Ya he llorado de impotencia, de rabia, de incomprensión.
También he hablado con mi amiga. Ha estado ahí en cada momento. Nos hemos desahogado, hemos vaciado el corazón. Nos hemos permitido echar pestes contra esa especie humana que nos ha tocado aguantar y que no podemos (ni queremos) vivir sin ellos: los hombres (nuestros hombres).
Y seguimos. Como después del temporal siempre llega la calma, ahora estamos empezando a ver de nuevo un poquito de azul al frente. Y no está mal, sobre todo después de tres días de borrasca cerrada.
Lo peor de estas situaciones es que me hacen sentir inútil, poca cosa. Me hunden en la duda y mi autoestima se esfuma ¡plof! dejándome hecha una mierda. Y cuando siento que no me quieren, que no me aprecian, yo tampoco lo hago. Y es una cadena.
Pero ayer en medio de la tormenta, me llegó un correo de una amiga a la que veo muy de tarde en tarde. No tenía ni idea de lo que estaba pasando, pero sus palabras me han hecho salir de mi agujero y plantearme que sí existo para los demás, he sentido su cariño y eso ha activado mi interruptor de "BASTA YA DE AUTOCOMPASIÓN".
Esta mañana al encender la radio, ha sonado Ella, y me ha hecho sonreir. Y el cielo está un poquito más azul que ayer. Y empieza el fin de semana. Todo empieza a canalizarse otra vez.
No paro de tararear su canción. Quiero creérmela.
2 comentarios:
Te entiendo perfectamente... mi burbuja se ha roto tantas veces que de nuevo la he vuelto a construir y sigue teniendo el mismo desperfecto de siempre.
Y yo también necesito aprender a quererme más, valorarme más y creer más en mí, lo veo taaan difícil, que ya lo doy por perdido.
Un besazo.
todos debemos querenos mas. Valorarnos mas..
Un beso preciosa
Publicar un comentario en la entrada