
...Porque como visionari@ no tiene nada que hacer...
Después de un larguísimo verano que nos ha dejado completamente secos y añorando con fuerza esa ansiada lluvia, por fin ayer hizo su aparición la Señora Borrasca.
Como todo buen invitado que se precie, al principio se comportó de forma tímida, tiñendo el horizonte de gris y refrescando el ambiente, provocando en los más madrugadores la sensación agradable de estirar un poco más la mañana del domingo en la cama entre las mantas todavía calentitas de la noche anterior.
Al ver que no le hacíamos mucho caso, decidió llamar, y ahí fue cuando los soplidos empezaron a notarse y el temblor de las persianas bailando a su son todavía incitaban más a acurrucarse en los brazos de Morfeo.
Nos tiramos como locos al fondo del armario, totalmente patas arriba ya que eso de cambiarlo con el paso de estación se ha quedado un poco obsoleto al estar usando las camisetas de tirantes hasta hace relativamente dos días.
A medida que avanzaba el día, nuestra invitada se confió y ya empezó a cantar. Cuatro gotitas primero (¡qué gusto da escuchar llover!), doce después, más gordezuelas (¡qué bien sienta estar en el sofá con la mantita!) y varios amagos de diluvio después (¡a este paso se llenan hoy todos los embalses!), el otoño se ha instalado definitivamente en Galicia.
La noche ha sido de puro invierno, creyendo que ya no iba a tener final la descarga de agua. Hasta nos hizo pensar, por un instante, la frase temida (¡Ya podía parar de una vez, coño!) pero es demasiado pronto para tirar la toalla.
Y es que las lluvias de fin de semana son maravillosas, románticas, purificadoras... pero cuando la misma lluvia amanece el lunes y hay que salir de casa (sí o sí), con el peque medio dormido, cazadora, mochila, viento y paraguas (incompatibles) y corriendo por los caminos esquivando los charcos de agua bendita... la vida se ve de otra forma.
Que conste que deseaba que llegara ya el otoño. Retomar mis jerseys y ropa calentita, ver llover (metidita en casa) y todo lo que implica.
Y que se llenen los embalses, que se apaguen los incendios, que se limpie la atmósfera, que nos relajemos un poco...
Que es oficial, señores, que ha llegado la Señora Borrasca pisando fuerte y todo parece indicar que va a quedarse al menos tres días más. Nos dará tiempo a practicar con los paraguas, calzarnos zapatos rígidos e impermeables y volver a usar los pañuelos desechables, que seguro que nos cae una gripe de ésas del copón, porque después de tanto veraniño el cuerpo no está para estos fríos.
... Y por ahí.... ¿ha llovido?

2 comentarios:
Pues si, por aqui esta empezando, suave, pero continuo. Aqui hacia falta que la polucion estaba ya dejandonos un poco asfixiados. Bueno que es bonito ver llover. Un besazo y que pases un buen dia.
anoche lo hizo. Y como hacía mucho que no lo hacía (tal vez desde el otoño pasado)..
A ver si ese agua limpia todo lo que debe limpiar..
Un abrazo guapa
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