Podría estar durmiendo a pata suelta, aprovechando que hoy no tiene que madrugar el peque. Pero no, claro, ¿cómo va a ser eso? Mi "patata" se encarga de darle vueltas a las cosas, de retorcerlas... como si eso fuese a solucionar algo. Y mientras no dejo de dar vueltas en la cama.Al final he decidido levantarme y soltar todo eso aquí, verterlo en forma de masa deforme e intentar modelarla para que dejarla presentable. Pero no, claro, antes tengo que ocuparme de la pobre gatita que hoy se ha levantado vomitando y no para de correr por casa.
Estamos de huelga. Hoy hay "jornada de brazos caídos". Siempre hemos pasado por esos días. Cuando estaba en el instituto hubo una temporada que no salíamos de las huelgas. Y nosotros encantados, claro. Gente de 15 años recién aterrizada en un lugar lleno de "mayores", más libertad, un mundo nuevo... les dejan tiempo libre para reunirse y jugar a las cartas (aquellas partidas eran multitudinarias) y encima tenías que ir al centro porque la huelga era de los profesores.
Más tarde nos pilló lo de la invasión de Irak. Ahí nos lanzamos todos a la calle a cortar el tráfico. Era emocionante. Y perdíamos clases. En ese momento no pensábamos si teníamos razón o no, si estábamos perdiendo tiempo valioso, si luego se echarían los exámenes encima y tendríamos que hincar más los codos para estudiar... vivíamos el momento. Nos apuntábamos a lo que fuera.
Pero ahora nos estamos jugando el no volver a la Edad Media. Si nos dejamos pisotear, los derechos de nuestros niños dejarán de existir. No tendrán oportunidad de ser lo que ellos quieran porque si suprimen la educación pública, muchas familias no se podrán permitir pagarle los estudios al "cerebrito" de la familia. Tendrá que conformarse con lo más barato que se imparta cerca de su pueblo o directamente de cabeza a trabajar (eso con suerte de que haya algo). Empezaremos a crear una generación de personas insatisfechas, enfadadas y esclavas del sueldo simplemente para poder subsistir. ¿En qué se convertirá nuestra sociedad?
Ya cursando una carrera que realmente nos llene no evitaremos tener días malos en el trabajo, cuanto más si no hay motivación ni siquiera para levantarse cada mañana.
Hace poco presumíamos que ahora muchísima gente accedía a estudios universitarios. Tener a alguien en la familia estudiando en la universidad te llenaba de orgullo (aunque no todos sabían aprovechar la oportunidad, claro). ¿Y ahora? Empieza a sobrevolarnos el pájaro del miedo cuando se oyen rumores de que sería mejor valorar los ciclos y grados que no siendo obligatorios son gratuítos y que deberían no serlo.... ¿Están tirando un globo sonda para ver si nos enteramos o directamente ya nos están avisando?
Si unimos todo esto al nivel con el que nuestros niños están saliendo de la ESO... no es para tirar cohetes.
Acabaremos retornando a la Edad Media. El hijo del zapatero aunque es buenísimo tallando madera, tendrá que seguir claveteando zapatos. Y seguirán ascendiendo los mismos, los que sus papás tienen dinero para cubrirle todos los gustos y vicios, aunque para ellos el estudiar no signifique nada más que relacionarse con gente de su status.
Si tendré que creerme que los artículos de la Constitución, los que forman el capítulo de derechos y deberes de los ciudadanos, están ahí simplemente para que los tengamos que estudiar y chapar cuando nos presentamos a oposiciones, ya que visto lo visto, lo único que se está haciendo en centrarse en las obligaciones.
Estoy muy cabreada. No se puede jugar así con el futuro de nuestros hijos. La educación y la sanidad son los pilares de la sociedad. Y se la están cargando. Acabaremos enfermos y sin trabajo. ¡Vaya esperanza de futuro!
Apoyo a los docentes. Apoyo la educación pública. Apoyo el futuro profesional de mi hijo y sus compañeros.
Y después de soltar todo esto... sigo sin poder dormir.

2 comentarios:
Si hija, todo esto nos quita el sueño a muchos ciudadanos y lo triste es que todo lo que un día conseguimos, no lo quitan los mismos que un día defendieron los derechos y ahora tienen dinero a espuertas y se olvidaron de lo que defendian, ¡es triste, muy triste que las personas olvidemos o el dinero nos cambie de esa manera!
Besicos muchos.
La verdad es que esto se esta poniendo muy raro, cada vez la educacion esta peor y la sanidad, y se te olvida el transporte que es donde trabajo yo que tambien le quieren meter mano, la verdad es que no saben de donde recortar y creo que ese no es el lugar adecuado creo yo. Un besazo.
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