martes, 9 de octubre de 2012

Yo creo en las hadas, yo creo, sí creo

Hoy, más que nunca, creo en las hadas. Creo en la fuerza de los deseos, en que el tiempo lo pone todo en su lugar, en que todo pasa por un motivo, en que todos merecemos una segunda oportunidad....

Han tenido que pasar 14 años. He tenido que llorarte primero, odiarte después y añorarte siempre. He pedido una segunda oportunidad para poder hablarte, poder explicarme, escuchar tus razones.

He intentado contactar contigo. Lo he hecho y me he arriesgado a tener una mala contestación... o el silencio por respuesta.

Y hoy, nueve de octubre de 2012, como surgido de la nada, en mi correo has aparecido TÚ.

He temblado primero, devorado las lineas que me has escrito, llorado después como una magdalena. Te he contestado atropelladamente cuatro lineas cuando mi deseo era enviarte todos los pensamientos de estos 14 años.

He pensado que era una broma. Me han confirmado por teléfono que sí eres tú, pero ahora estoy esperando que me contestes a mis cuatro horrendas lineas, confiando que ahora que sabes que te he leído y no te voy a tirar piedras, podamos empezar de nuevo donde lo dejamos hace ya tanto, tanto tiempo.

Tenemos tantas cosas que contarnos... tanto que compartir...

Los milagros existen, y las hadas, nuestras hadas, también.

(Y lo mejor de todo es que ahora no tendremos que esperar una semana por las cartas ya que existe el bendito internet)

Gracias por ser valiente y volver a mi vida. Siempre te he estado esperando.

domingo, 23 de septiembre de 2012

Sencillez

Mañana es un día especial. ELLA está de cumpleaños. La conocí hace mucho, mucho tiempo, cuando nos cambiamos de barrio y era una de las pocas chicas entre todos los chicos de la pandilla.

Siempre ha sido preciosa, con una sonrisa espectacular y una mirada clara y sincera. Pero lo mejor de todo era su interior. Y lo sigue siendo.

Por circunstancias de la vida, que a veces resulta ser muy puñetera e injusta, se cambió de barrio y los años nos separaron.

Pero mira por dónde, esa misma vida que también llega a ser maravillosa, hizo que nos juntásemos de nuevo de una forma curiosa: uniendo a nuestros niños en el mismo colegio y la misma clase. Y claro, como tenía que ser, volvimos a recuperar la relación, esta vez con más fuerza.

Es muy fácil hacerla sonreír, pero también la he visto llorar. Y sólo por eso, por la confianza que ha depositado en mí al dejarme ver su "parte oscura y triste", me tiene enganchada para siempre. Y lo digo así, sin temor a que el tiempo pase, ni que el sentimiento pase, porque soy de las personas que abre su corazón despacito y con mucha cautela a la gente nueva pero... una vez que se ha abierto, soy incapaz de cerrarlo totalmente.

Y ella ha entrado por la puerta grande. Y me mima, me hace reír, me apoya, aún sin saber exactamente mis problemas, ni mis preocupaciones. Pero está ahí.

Por eso mañana, lunes, que es SU DÍA, he quedado con ella. Expresamente. Porque ahora, de nuevo, la vida nos ha separado otra vez. No nos veremos tanto como antes, pero ahora es diferente; tenemos más medios para no perder el contacto, y por mi parte, al menos, no voy a dejar que suceda.

Quería hacerla sonreír de nuevo, su vida no es fácil. Pero en lo material es difícil darle algo que ella no tenga. Por eso siempre recurro a la sencillez y a la sorpresa en lo que a ella se refiere. Y aquí está mi pequeño regalo, lo más sencillo del mundo:

Una cajita llena de dulzura, como ella, para que la devore en momentos de necesidad

Y unas flores que le recuerden que nuestra amistad siempre estará ahí, fresca, sin necesidad de que las tenga que regar.


Muchísimas felicidades, mi brujita de la suerte. Espero celebrar contigo muchos cumpleaños más, porque, como tú decías el otro día,  "no es que ocupes un lugar muy grande en el mundo, pero en el trocito que te ha tocado, intentas marcar la diferencia"

Y lo consigues, cada día, con creces.

lunes, 17 de septiembre de 2012

lunes, 6 de agosto de 2012

Amanecer


Hay momentos en la vida que te sumen en tal estado de tristeza y desesperación que te hacen creer que la única salida es seguir cayendo cada vez más.

Hay situaciones personales que te hacen plantearte tus deseos, valorar tus esperanzas, sopesar tus posibilidades y descubrir todos y cada uno de tus miedos.

Hay personas que aparecen en tu vida sin llamarlas, sin tener nada contigo.... pero que tambalean todo tu universo volviéndolo del revés.

Hay sentimientos imparables, demoledores, que inundan de alegría a la persona que representa el centro de tu vida pero.... destruyen todas tus ilusiones.

Hay instantes claves en los que te ves forzada a tomar decisiones, a hacer preguntas complicadas de las que temes escuchar las respuestas pero que son imprescindibles para tirar hacia delante.

Hay encuentros que pueden cambiarlo todo y que te hacen temblar por un posible desenlace.

Pero como el sol, siempre tenemos que rendirnos agotados para erguirnos pletóricos al día siguiente y luchar por lo que queremos.

Y aunque todavía hay momentos que me acechan las nieblas del dolor y la inseguridad... al menos ahora sí veo el sol asomando a través de las nubes.

Hubo días en los que pensaba que quererle tanto era una maldición .... pero eso mismo es lo que me obliga a cambiar mi actitud y no tirar la toalla.

Y aunque se empeñe en decirme que nada dura para siempre y todo tiene su final, estoy dispuesta a demostrarle que ese final, al menos, no sucederá mañana.


domingo, 15 de julio de 2012

Atardecer

Los mejores momentos surjen cuando no los buscas, cuando no los planeas.
Después de una tarde normal, de hacer recados, una pregunta en el aire...

-¿Y si vamos a...?
-Estupendo!!!

Y allá nos vamos, a las siete y media de la tarde, sin ropa adecuada, sin calzado apropiado, sin merienda... salvo con ilusión y la cámara de fotos.

Y salió estupendo. Porque el día estaba pochillo, con algo de viento. La playa, desierta, el sol, poniéndose... y solo nosotros tres.

Me llené los pies de arena, paseé por la orilla del mar. Me dejé llevar por el ritmo de la marea subiendo y encontré un pequeño corazón de piedra.

El corazón se llenó de luz y de tranquilidad. Me sentía inundada por la gratitud de estar allí en ese momento, con los míos. Pero supongo que eso no lo sentiría solo yo, ya que es imposible no dejarse invadir por las emociones contemplando paisajes como éste:




Y como broche final, un lugar privilegiado para contemplar la puesta de sol. Un lugar mágico para guardar en el corazón.


El verano me está sirviendo para reflexionar. Nunca había llorado tanto, ni valorado tanto lo que tengo. Las piezas de mi vida se me han descolocado y ahora volver a montar el puzzle se me hace cuesta arriba. No puedo evitar pasar del blanco al negro en un segundo, de subirme en un desparrame de alegría y hundirme en las profundidades de la tristeza.

Vuelvo locos a los que tengo a mi lado, pocos, porque he decidido aislarme para no incordiar a nadie. Mi autoestima está por los suelos y siempre temo que a la vuelta de la esquina todo se estropee un poco más.

:)

Sí, no es la situación ideal  para disfrutar de la vida y del verano, pero nunca he sido perfecta.

Me ha hecho reaccionar el comentario de alguien que me ha dicho que cualquier persona en mi sitio sería completamente feliz y mataría por vivir lo que yo tengo.

¿Qué significa eso? ¿Qué yo no aprecio lo que tengo? No estoy de acuerdo. Simplemente me he dado cuenta de lo mucho que duele el imaginar que puedo perderlo todo.

Me queda mucho camino por delante. Muchos cambios, muchas lágrimas, pero también muchas sonrisas. Porque sé que ellas están ahí, tras el corazón, pujando por salir en cualquier momento.

domingo, 10 de junio de 2012

SE BUSCAN...



Se buscan palabras para ilusionar una vida. Da igual el formato. Se aceptan susurros, mensajes al teléfono, cartas al e-mail, sobres en el buzón o cualquier medio que me traiga esperanza, ilusión, una alegría...

Se busca complicidad compartiendo un secreto, sentimientos, una mirada, una travesura... cualquier cosilla que haga acelerarse mi corazón.

Se buscan abrazos, cosquillas, caricias... para evitar que se duerma el alma.

Se busca un amigo al cual poder contarle todo o simplemente callarle nada.

Se busca un nuevo rumbo.

Mis pies solo esperan un destino. Cualquiera me vale menos quedarme parada.

sábado, 26 de mayo de 2012

Vale la pena

Tengo el mapa de un tesoro para darte



entre besos que se mueren por tu piel,


tengo un mundo de castillos en el aire,


son para ti que para mi tengo bastante.






Tengo el mástil de una nave sin bandera


en el puerto donde atraco el corazón,


tengo el tiempo y un reloj lleno de arena,


son para ti que a mi me da con que me quieras.






Navegando en aguas tuyas voy ligera,


solo dejo que me lleve la marea,


cada calle de mi mundo pasa por tu corazón


soy para ti, tú para mi, eres más de lo que di,


soy para ti, que a mi me da con que me quieras.






Tengo el alma a medias, tengo un sueño loco


trasteando en los cajones del amor,


tengo un tú y un yo que siempre da en nosotros,


son para ti que para mí vale con poco.






Navegando en aguas tuyas voy ligera,


solo dejo que me lleve la marea,


cada calle de mi mundo pasa por tu corazón

soy para ti, tú para mi, eres más de lo que di,

soy para ti, que a mi me da con que me quieras...




Soy para ti, tú para mi eres más de lo que di,

soy para ti, dime que sí vale la pena.